Todas las formas de ser humano: una mirada a nuestros primos extinguidos
Cuando pensamos en "los humanos", solemos imaginar únicamente a nosotros mismos: Homo sapiens. Sin embargo, durante gran parte de nuestra historia, no estuvimos solos. Compartimos el planeta con otras especies humanas que también caminaban erguidas, fabricaban herramientas e incluso cuidaban de sus mayores o enterraban a sus muertos (Tattersall, 2012).
Hoy queremos hacer un breve recorrido por cuatro especies clave de nuestro árbol evolutivo, todas del género Homo. No son personajes de ficción, sino parientes reales que existieron, que vivieron vidas humanas a su manera... y que nos dejaron pistas para entender mejor quiénes somos (Stringer & Andrews, 2011).
Homo erectus
Vivió desde hace casi 2 millones de años hasta hace unos 100.000. Fue la primera especie humana que salió de África y se dispersó por Asia y Europa (Antón, 2003). Tenía un cuerpo adaptado para caminar y correr largas distancias, y fue un auténtico pionero en el uso del fuego y en la fabricación de herramientas estables del tipo achelense.
Homo heidelbergensis
Apareció hace unos 600.000 años y se considera un antepasado común de los neandertales y los humanos modernos. Era fuerte, robusto, y cazaba animales grandes en grupo. Sus restos se han encontrado en lugares como Atapuerca (Bermúdez de Castro et al., 2004), y algunos hallazgos sugieren cierto cuidado social, como cráneos con patologías y evidencias de supervivencia prolongada.
Homo neanderthalensis
El más conocido de nuestros “primos”. Vivió en Europa y Asia occidental entre hace 400.000 y 40.000 años. Su cerebro era tan grande (o más) que el nuestro, y dominaban el fuego, fabricaban herramientas complejas (tecnología musteriense), cazaban en grupo y cuidaban a sus miembros heridos o ancianos (Zilhão & Trinkaus, 2002). Incluso se han documentado enterramientos simbólicos y uso de pigmentos.
Homo sapiens (nosotros)
Aparecimos en África hace unos 300.000 años (Homo sapiens idaltu es uno de los más antiguos conocidos). Somos los únicos humanos que hemos sobrevivido hasta hoy, pero no porque fuéramos “mejores”, sino por una combinación de factores como la plasticidad cultural, la cooperación simbólica y la transmisión intergeneracional del conocimiento (Harari, 2014). Durante miles de años, convivimos y nos cruzamos con otras especies humanas: aún conservamos genes neandertales en nuestro ADN.
¿Qué nos dice todo esto?
Que la humanidad nunca ha sido una sola forma de ser humano, sino un abanico de posibilidades. La evolución no es una escalera que conduce a nosotros como “los ganadores”, sino un árbol con muchas ramas (Wood & Boyle, 2016). Algunas se extinguieron, otras se mezclaron… y todas ellas viven en nosotros, en nuestro cuerpo, en nuestro ADN, en nuestra cultura.
No somos los primeros en hacer fuego, ni en usar herramientas, ni en cuidar a los demás o buscar sentido a la vida. No somos el principio, pero sí el punto donde se reúnen millones de años de aprendizaje, ensayo, error y cooperación. Homo sapiens es el resultado de todas las humanidades que nos precedieron. Somos memoria biológica y cultural.
Y, a diferencia de quienes nos precedieron, tenemos algo que puede marcar la diferencia: la capacidad de mirar atrás, de aprender del pasado, y de elegir caminos nuevos. Podemos construir futuro si reconocemos de dónde venimos. Tal vez no podamos evitar todos los peligros, pero sí podemos evitar repetir errores.
Las otras especies humanas desaparecieron. Nosotros aún estamos aquí. No por ser los más fuertes, sino por ser los más capaces de conectar, de imaginar, de cuidar y de contar historias. Ese podría ser nuestro verdadero superpoder.
Para seguir pensando...
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¿Qué significa ser humano?
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¿Qué cosas compartimos con nuestros antepasados?
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¿Qué harías tú si pudieras pasar un día con un neandertal?
Bibliografía:
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Antón, S. C. (2003). Natural history of Homo erectus. American Journal of Physical Anthropology, 122(S37), 126-170.
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Bermúdez de Castro, J. M., et al. (2004). A hominid from the Lower Pleistocene of Atapuerca, Spain. Nature, 412, 70–73.
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Harari, Y. N. (2014). Sapiens: A brief history of humankind. Vintage.
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Stringer, C., & Andrews, P. (2011). The Complete World of Human Evolution. Thames & Hudson.
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Tattersall, I. (2012). Masters of the Planet: The Search for Our Human Origins. Macmillan.
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Wood, B., & Boyle, E. (2016). Hominin taxic diversity: Fact or fantasy? American Journal of Physical Anthropology, 159(S61), 37-78.
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Zilhão, J., & Trinkaus, E. (2002). Burial evidence for modern human behavior at the early Upper Paleolithic site of Abrigo do Lagar Velho, Portugal. Proceedings of the National Academy of Sciences, 99(1), 15261–15266.

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